jueves, 22 de septiembre de 2011

La inocencia y la picardía en el ring


UN COMBATE, MILES DE CRÍTICAS… Una pelea esperada por muchos, anhelada por otros, un combate que todos sabíamos que iba destinada para los anales del boxeo mundial, pero nadie imagino que esos 4 asaltos iban hacer historia en la forma como lo hicieron. Floyd Mayweather Jr arribó al cuadrilátero con la misma arrogancia de siempre dispuesto a demostrar que él es el mejor, mientras que Víctor Ortiz lucía como el favorito sentimental de muchos que desprecian la altanería de su oponente.
Los primeros tres campanazos del pugilato parecía ser lo esperado, ambos boxeadores estaban dando lo mejor de sí, Mayweather iba arriba en los puntos, a pesar de los esporádicas combinaciones de Ortiz que en un par de ocasiones pusieron a temblar a Floyd, poniendo contra las cuerdas.
En cuarto round fue el fatídico, no sólo para Ortiz que lo pusieron a comer lona, sino para el boxeo en sí. Arrancó el último episodio de la historia, Wayweather empezó bien boxeando como nos tiene acostumbrados, de la nada casi como inspiración divida Ortiz arremetió contra su oponente arrinconándolo mientras le asestaba duras combinaciones al cuerpo, el púgil acosado logro zafarse de la paliza que le estaban propinando, pero…
No tardo mucho Ortiz para volver a poner en aprietos a su competidor, pero justo en este momento brotó la “niñería” o “infantilaza” de éste, dominando abiertamente a su rival lazó un cabezazo a Floyd lo cual lo enfureció a éste, Joe Cortez el réferi, intervino separándolos y quitándole un punto al agresor-ilegal.
El púgil de origen latino apenado se acercó a “su victima” para pedirle disculpas, por primera vez, los dos se acercan al centro del ring, Ortiz retornó abrazar a su competidor para nuevamente expresarle su pena por lo sucedido, bajando alarmantemente la guardia, Wayweather aprovechó la ocasión y lanzó una potente izquierdazo y seguido por una derecha letal que envió a Ortiz a conversar con Morfeo.
Muchos entendidos y fanáticos del boxeo inmediatamente empezaron a opinar sobre lo ocurrido por los medios de comunicación en el caso de los primeros y por las redes sociales de los segundos. Las conclusiones fueron: Ortiz pagó una novatada increíble, Mayweather fue acusado de anti-deportivo, tramposo y de “villano”, y hasta Joe Cortez recibió lo suyo, para quien es calificado como le mejor réferi de la historia del boxeo, hubo comentarios como “retírate, perdiste los papeles”, “debió proteger a Ortiz, reaccionó muy lento y con una posición equivocada”.
La gota que colmó el vaso fue la actitud de Mayweather, quien insultó de la forma grotesca a Larry Merchant, una leyenda dentro del mundo de los guantazos, ganándose con más fuerza el desprecio de los presentantes en el combate como de millones de televidentes en todo el mundo.

OBLIGADOS A GANAR POR KO… Lamentablemente tengo que hacer otro comentario negativo, en esta ocasión me referiré a la necesidad que tienen los retadores en noquear a sus oponentes campeones, a pesar de haber ganado en todo el transcurso de la pelea la mayoría de los asaltos. Así ocurrió en el duelo de Josesito López contra Jesse Vargas, el primero dominó todo el combate pautado para 10 round, cómodamente López con decisión y garra pudo mantenerse arriba en los puntos en 7 de los episodios pautados, pero sorpresivamente los jueces al termino del tiempo establecido decidieron a favor de Vargas, lo que encolerizó a muchos de los presentantes en la arena.
Soy de la opinión que quien gane debe ser reconocido como tal, los jueces no pueden estar cuidando ni invictos, ni cinturones, pues este no es su trabajo, su rol es juzgar bien.

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