Por José Dionisio Solórzano
Con unas tarjetas de 117-112, 115-112, 114-114 el escocés Josh Taylor
logró unificar los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo y de la Federación
Internacional de Boxeo de los pesos superligeros al doblegar el pasado sábado
en Londres al estadounidense Regis
Prograis.
Con apenas 28 años de edad Taylor, durante los idus de mayo, ya había conquistado el cinturón de la FIB,
durante un combate sorprendente donde demostró entrega, profesionalismo y
condiciones físicas.
El escocés suma 16 triunfos de los cuales 12 han sido por KO. Con este
nuevo título se consolida como uno de los hombres más temidos de su peso y con
un enorme futuro por delante.
En cambio, Regis Prograis, quien poseía la titularidad del cinturón de
los superligeros de la AMB y del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), llegó al
cuadrilátero como el favorito, tras la seguidilla de 25 victorias en 25 peleas,
de las cuales 20 de ellas fueron por la vía del cloroformo.
El norteamericano al bajarse del ring solo pudo reconocer su revés al
indicar que “ha ganado el mejor”, lo que demuestra su fuerza no sólo en los
músculos sino en actitud y madurez deportiva.
La victoria en Londres fue vista por cerca de unos 20.000
espectadores, quienes se sintieron satisfechos por la magistral presentación
boxística de ambos púgiles, aunque con sobrada mención para Taylor quien lució
perfecto en los 12 asaltos.
Se tiene que reconocer el escocés llevó durante todo el combate la
iniciativa y el control de la situación por ende la mayoría de los jueces le
dieron la victoria, salgo uno que miró un empate (aún nos preguntamos qué pelea
observó).
¡Sonó la campaña, hasta el próximo round!