Por José Dionisio Solórzano
En medio de una noche de sobresaltos, pasión, gritos y sangre, se
vivió la pelea entre Gennady Golovkin y del ucraniano Sergiy Derevyanchenko en
el Madison Square Garden, donde el primero resultó favorecido tras la decisión
unánime de los jueces, y así alcanzó a recuperar el título de los medianos de
la Federación Internacional del Boxeo.
Golovkin, irá por tercera vez, luego de esta victoria, tras el
mexicano Saúl “Canelo” Álvarez para de esta forma concretar una venganza sobre
el cuadrilátero.
El campeón de la FIB con sus 37 años a cuestas enrumbó el combate hacia
un desenlace rápido, al derribar a su rival en el primer round, no obstante, el
ucraniano se puso de pie, se recuperó y colocó en aprietos al kazajo, quien
tuvo que fajarse con un oponente que no dio cuartel.
Fueron 12 round de emoción, golpes, frenesí y admiración hacia los dos
púgiles. Sin embargo, a pesar de la tenaz resistencia del ucraniano, los jueces
observaron de manera unánime que Golovkin fue superior al darle la siguiente puntuación
en las tarjetas: 114-113, 115-112 y 115-112.
Recordemos que el cinturón de los medios de la FIB estaba vacante
desde el primero de agosto de este año, fecha en la cual la Federación se lo
retiró a “Canelo” Álvarez, ante las demoras de una pelea de defensa de ese
título.
Sergiy Derevyanchenko saboreó los golpes del kazajo a tal punto que en
primer asalto tuvo que poner cara en el suelo, luego de unos golpetazos que
hicieron que perdiera la estabilidad. Y, a pesar de haber besado la lona, y de
sufrir un corte en la ceja derecha, Derevyanchenko, respiró, se centró en la
pelea, y con coraje regresó para decirle al mundo de qué estaba hecho.
Esta situación se vio reflejada al ver como Golovkin aguantó los
repetidos intentos de su adversario por regresarle el favor y mandarlo directo
a la lona. En muchas ocasiones logró esquivar los puñetazos, pero en otras
recibió todo el peso de los puños de su oponente, a tal nivel que su pómulo
izquierdo quedó pulverizado en el sexto asalto.
Los golpes dejaron huellas en su pómulo izquierdo en el sexto round,
pero él también llegaba con fuerza a la cara de Derevyanchenko, mucho más escurridizo.
El ritmo de la pelea fue devastador,
aunque el tercero y cuarto round fue parejo, y el séptimo terminó en un
intercambio de bombazos, ya en el noveno Golovkin marcó el compás de la pelea y
tras un uppercut dio inicio de la recta
final que lo llevó a quedarse con el cinturón.
Al campanazo del doceavo asalto, los dos boxeadores respiraron,
descansaron y solo esperaron el veredicto de una pelea que fue espectacular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario