lunes, 7 de octubre de 2019

Volvió Golovkin


Por José Dionisio Solórzano

En medio de una noche de sobresaltos, pasión, gritos y sangre, se vivió la pelea entre Gennady Golovkin y del ucraniano Sergiy Derevyanchenko en el Madison Square Garden, donde el primero resultó favorecido tras la decisión unánime de los jueces, y así alcanzó a recuperar el título de los medianos de la Federación Internacional del Boxeo.

Golovkin, irá por tercera vez, luego de esta victoria, tras el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez para de esta forma concretar una venganza sobre el cuadrilátero.

El campeón de la FIB con sus 37 años a cuestas enrumbó el combate hacia un desenlace rápido, al derribar a su rival en el primer round, no obstante, el ucraniano se puso de pie, se recuperó y colocó en aprietos al kazajo, quien tuvo que fajarse con un oponente que no dio cuartel.

Fueron 12 round de emoción, golpes, frenesí y admiración hacia los dos púgiles. Sin embargo, a pesar de la tenaz resistencia del ucraniano, los jueces observaron de manera unánime que Golovkin fue superior al darle la siguiente puntuación en las tarjetas: 114-113, 115-112 y 115-112.

Recordemos que el cinturón de los medios de la FIB estaba vacante desde el primero de agosto de este año, fecha en la cual la Federación se lo retiró a “Canelo” Álvarez, ante las demoras de una pelea de defensa de ese título.

Sergiy Derevyanchenko saboreó los golpes del kazajo a tal punto que en primer asalto tuvo que poner cara en el suelo, luego de unos golpetazos que hicieron que perdiera la estabilidad. Y, a pesar de haber besado la lona, y de sufrir un corte en la ceja derecha, Derevyanchenko, respiró, se centró en la pelea, y con coraje regresó para decirle al mundo de qué estaba hecho.

Esta situación se vio reflejada al ver como Golovkin aguantó los repetidos intentos de su adversario por regresarle el favor y mandarlo directo a la lona. En muchas ocasiones logró esquivar los puñetazos, pero en otras recibió todo el peso de los puños de su oponente, a tal nivel que su pómulo izquierdo quedó pulverizado en el sexto asalto.

Los golpes dejaron huellas en su pómulo izquierdo en el sexto round, pero él también llegaba con fuerza a la cara de Derevyanchenko, mucho más escurridizo.  El ritmo de la pelea fue devastador, aunque el tercero y cuarto round fue parejo, y el séptimo terminó en un intercambio de bombazos, ya en el noveno Golovkin marcó el compás de la pelea y tras un  uppercut dio inicio de la recta final que lo llevó a quedarse con el cinturón.

Al campanazo del doceavo asalto, los dos boxeadores respiraron, descansaron y solo esperaron el veredicto de una pelea que fue espectacular.

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